ISSN 2660-9037
ALDEMARO FONSECA:
TERRITORIO SIMBÓLICO
CONTEXTUAL
Miguel Ángel Viloria
Aldemaro Fonseca es un artista plástico nacido (18 de octubre de 1957) en Cabimas,
la segunda ciudad más importante del Zulia. Vivir signica observar, hablar, meditar,
texturizar desde un ángulo abierto que solo se lo prodiga, además del color y su cultura,
la poesía. Vivir para el pintor, además, signica poseer una formación no solo académica
sino existencial. Es, en parte, Aldemaro Fonseca esa extensión de palabras. .
Su formación como artista plástico toma como punto de inició la Escuela de Artes
Plásticas Pedro Oporto, Cabimas-Venezuela; se refuerza en la Facultad de Arquitectura
de la Universidad del Zulia. Ha participado en talleres nacionales e internacionales so-
bre expresión plástica, proceso creativo, técnicas extra pictóricas, soportes, ensambla-
je, tecnología de los materiales, conservación y restauración, serigrafía, enseñanza de
las artes visuales y epistemología del arte. A grandes rasgos, Aldemaro Fonseca, cono-
cido en el ambiente artístico como
El Chino,
es uno de los artistas fundadores de grupo
Komuna 2000, grupo cultural emergente conformado por jóvenes revolucionarios que
avizoraron el impulso de la comuna en el país para el año 2000. Ha participado en cen-
tenares de exposiciones individuales y colectivas de carácter nacional e internacional
en diversos salones, museos, instituciones, galerías y comunidades. Sus exposiciones
individuales fundamentales se realizaron durante un periodo muy prolijo 2015-2019
(4000 obras) con un serie de muestras llamada
Petroleografías.
En 1997, presentó al público propuestas alternativas muy diferentes a los forma-
tos tradicionales utilizados en la pintura (formatos triangulares). Sobre esta expe-
riencia el crítico de arte Carlos Sánchez Fuenmayor aseveró:
Aldemaro Fonseca invierte en irregulares soportes fragmentaciones del paisaje humano. Sus
montajes de color natural, sus relaciones articiales obvian una abstracción de búsqueda, de
concreción. Integra los elementos tierra agua aire y fuego en una contemplación de transfor-
maciones del entorno
1
.
1 Sánchez Fuenmayor, Carlos (1997). Cabimas Hecha a Mano (presentación del catálogo de la exposición Cabimas un Tiempo
en Dos Espacios). Galería de la Secretaría de Cultura del Estado Zulia.
Recibido: 05/06/2021
Aceptado: 30/09/2021
CLÍO: Revista de ciencias humanas y pensamiento crítico
Año 2, Núm 3. Enero / Junio (2022)
pp. 162-180
CLÍO:
Revista de ciencias humanas y pensamiento crítico.
Año 2, Núm 4. Julio / Diciembre (2022)
Miguel Ángel Viloria
Aldemaro Fonseca:
Territorio simbólico contextual
... PP: 173-191
ISSN 2660-9037
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TERRITORIO SIMBÓLICO CONTEXTUAL.
Su pintura es un producto de un territorio cultural. No olvidemos que Cabimas,
ciudad que surge sobre todo por la explotación petrolera, ha ejercido inuencia or-
gánica en las artes en general de los artistas. Aldemaro, no es su excepción. Es una
ciudad que, tras las migraciones internas, surge de distintos puntos culturales del
país. La ciudad se puebla de voces, de rostros disimiles. Sus cuadros o sus trabajos
en general nos invitan a
escuchar,
notar esas voces de conuencias, de rostros en
movimientos, trazos que surgen, aparentemente, de la nada.
El paisaje cultural de Aldemaro se esboza y se representa a través de unos sím-
bolos autárquicos, pero a la vez contextual: surgen desde sus sombras de signos
propios de la ciudad mundana, profana, religiosa; su petróleo, sus rostros desdibu-
jado en manchas inquietas. Su pintura está, aunque suena paradójico, poseída por
un automatismo deliberado, vale decir, consciente. Sabe de la disposición de cada
objeto, sus formas, su chinesca manera de representarnos sus ideas en el escenario
plástico. Quizá sea automático el ritmo, movimiento que imprime u obedece segura-
mente a la dinámica cultura, al desplazamiento babélico de una ciudad en ebullición
de luz, sol caribeño. En ella las conuencias son correspondencias de murmullos.
Hace unos años atrás escribí:
“La pintura no es un yo que habla sobre mismo, sino que, por el contrario, es el mundo
que se cuece en él. La imagen cobra un cuerpo móvil en su propuesta plástica. Es la épica
social sígnica. O es que, a primera vista, nos deja esa primitiva sensación del oleaje del estuario
nuestro. Pareciera que sus trabajos nos quisieran decir: como se pinta es también como se lee
el mundo. Representa, verbigracia, un trazo que se deja aglutinar por esa metáfora gestual
de una mano que se ha apropiado de una sintaxis anónima. El Chino, como es su verdadero
nombre social en estas callejas de Cabimas, deja su mano, su codo, su cuerpo en su pintura.”
2
Aun sostengo esa apreciación, pues la pintura de Aldemaro, además, se nos
muestra como
traducción,
cuya lengua es el manejo cultural y colectivo del color,
amén del ritmo, los desplazamientos, la gestualidad chinesca. No es una comunica-
ción intimista, sino colectiva. Podríamos decir que cada gesto en Aldemaro es para
establecer un diálogo. Pinta, o
gestualiza,
para hablar en colores, en plasticidad. Es el
sueño del poeta Rimbaud. Vemos seres colectivos en un baile, en unas conversas de
calles. Son sombras dinámicas, habladoras, andariegas de aceras. Nos recuerda, en
n, ese juego platónico de La Caverna. Alcanzamos a ver, entonces, una traducción,
una multisensorialidad contextual del territorio cultural.
2 Viloria, Miguel (2018). Pluralidad de la mirada en la pintura del “Chino” Fonseca. Revista Dominios Nº 18.
UNERMB.
CLÍO:
Revista de ciencias humanas y pensamiento crítico.
Año 2, Núm 4. Julio / Diciembre (2022)
Miguel Ángel Viloria
Aldemaro Fonseca:
Territorio simbólico contextual
... PP: 173-191
ISSN 2660-9037
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Título: Gran saludo.
Autor: Aldemaro Fonseca.
Técnica: Arte digital.
Año: 2022.
Cabimas. Venezuela.