
Clío. Revista de Historia, Ciencias Humanas y Pensamiento Crítico
ISSN: 2660-9037 / Provincia de Pontevedra - España
Año 6, No. 11, enero-junio, 2026
Araujo-Frias, Jaime
Educar contra la corrupción política:
repensar la creencia de que el poder
corrompe siempre
avergonzarse frente a la sociedad, porque pudiendo haber actuado de manera
honesta no lo hizo. Ello nos sugiere que la acción humana está determinada por
las creencias y que son ellas las que, en última instancia, conforman el mundo de
una manera muy real. En tal sentido, si como planteamos, la creencia que el poder
corrompe siempre es la raíz de la corrupción política; empezar a combatirla
requiere sustraerse de dicha creencia.
En apoyo de esta tesis apelamos al dictum de cuatro pensadores: en primer
lugar, Haidt (2019), quien en una de sus investigaciones concluye que la gente no
apoya a los gobiernos que les favorecen, sino a los gobiernos con quiénes
comparten sus creencias; en segundo lugar, Lledó (2018), quien reflexiona que la
peor de las corrupciones, mucho más grave aún que la apropiación o venta de
bienes públicos, es la de la mente; porque por debajo de lo que se piensa está lo
que se cree; en tercer lugar, Talarn (2015), quien sostiene que la corrupción
consiste en las alteraciones sustanciales de las creencias, las mismas que se
decantan en prácticas políticas defectivas; y, por último, Bilbeny (2015), quien
sugiere que la corrupción viene de la cabeza, vale decir, de la creencia que el poder
corrompe siempre.
De ahí que, en la actualidad, las estrategias para combatir tal flagelo basadas
principalmente en el endurecimiento de las penas, la promoción de mecanismos
de transparencia o la impartición de cursos de integridad y ética carezcan de
pruebas que demuestren, en cuanto tal, su efectividad (Haidt, 2019; Ariely, 2012).
En resumen, una mentalidad que alberga la creencia que el poder corrompe
siempre engendra, inevitablemente un paradigma, y, en consecuencia, una práctica
política corrupta. Esto es así porque las creencias legitiman y dirigen la acción. El
Estado, la política, el sistema judicial o policial no resultan ser intrínsecamente